Conoce la Catedral: plano 30 – 42

A continuación se presentan los espacios de la Catedral de Tarragona correspondientes a los puntos 30 – 42 del plano.

30. PUERTA DEL CLAUSTRO

Magnífico portal románico labrado en mármol blanco a últimos del siglo XII y que comunica el claustro con el interior de la catedral.

Representaciones zoomorfas

Se compone de un conjunto de arquivoltas aboceladas que apean sobre las jambas y enmarcan el tímpano donde se alojan la Maiestas Domini orlada por la mandorla, y el Tretamorfos o representaciones zoomorfas de los evangelistas Mateo (Ángel), Marcos (León) Lucas (Buey) y Juan (Águila).

El capitel del parteluz se decora con escenas del Nacimiento de Cristo, los Reyes Magos ante Herodes y Herodías, y la Epifanía o Adoración de los Magos.

Fauna y flora

Los capiteles laterales muestran repertorios alusivos a la fauna y flora, una escena con los tres magos acostados en una misma cama advertidos por el Ángel, y otra con el sepulcro vacío, el sudario, la soldadesca y Las Tres Marías en referencia a la Resurrección de Cristo.

El portal está timbrado por el crismón, o monograma de Cristo, con las letras Alfa y Omega.

31. CLAUSTRO

La construcción del claustro se inició a finales del siglo XII y finalizó a principios del XIII.
Era lugar de lectura, paseo y meditación; también se celebraban procesiones y aquí convergían las principales dependencias canonicales comunes: dormitorio, aula capitular, refectorio, biblioteca…

Muros

El reverso de los muros de las alas norte y este coincide con el ángulo de la fachada de una edificación romana del siglo I d.C.

El claustro presenta planta cuadrangular, bóvedas de crucería con sencilla moldura, e interesantes claves de bóveda relacionadas con el primer estilo gótico.

Galerías

Cada una de sus cuatro galerías se divide en seis tramos en los que, bajo un arco apuntado de descarga, se abren dos pequeños óculos con tracería calada, y tres arcos de medio punto sobre columnas geminadas provistas de capiteles e impostas de mármol blanco con sugestiva variedad de temas bíblicos, legendarios, hagiográficos y morales.

Tradición románica

La tradición románica es patente en la decoración escultórica, en cambio las celosías de los óculos y el friso de arquillos polilobulados que, por el exterior, corona perimetralmente el claustro, son de clara ascendencia islámica. El conjunto cerca un espacio ajardinado, el hortus conclusus que, con sus plantas y surtidores, evoca al creyente el Paraíso terrenal perdido.

PROCESIÓN DE LAS RATAS

Catedral de Tarragona - 32. Procesión de las ratas

El banquete

Hace muchos siglos, en el palacio de un noble de Tarragona, había muchas ratas y nadie conseguía matarlas.

Un día, organizó un banquete y el Rey era el invitado más importante, pero aparecieron las ratas asustando a todos los invitados y comiéndose lo que había en la mesa.

El gato

El noble, avergonzado, buscó el mejor gato de la provincia; sin embargo, el pobre no podía acabar con ellas porque se escondían en sus madrigueras, en las que el gato no cabía. Un día, el gato decidió hacerse el muerto y se tumbó en el suelo y con las patas hacia arriba.

La procesión

Al ver las ratas que el gato estaba muerto, decidieron llevarlo en procesión sobre una escalera de mano para enterrarlo. Entonces, el gato miró de reojo, vio que estaban todas las ratas, saltó y se las comió todas. El noble estaba tan contento, que le prometió al gato que haría esculpir su historia para que todo el mundo la conociera y así lo hizo.

32. SACRISTÍA MAYOR

Se trata de una construcción del siglo XIII habilitada, en un principio, como capilla según lo evidencian el artesonado existente en la Sala del Tesoro, que formó parte del desaparecido coro, y la credencia mural que figura junto a la puerta que comunica con el ábside central.

Talla barroca

Posteriormente se destinó a sacristía y se adecuaron en el muro los ventanales actuales. Bajo el dosel de la cabecera destaca la notable talla barroca de Cristo crucificado y en agonía, de acusado contraposto.

Es obra del siglo XVIII procedente de la iglesia tarraconense de Sant Miquel del Pla.

Tapices

Del muro oriental penden las dos mitades de uno de los tapices de la serie Historia de José en Egipto, relato del Génesis en el que José es vendido a los ismaelitas por sus hermanos en Dotán a cambio de 20 monedas de plata, y su posterior exaltación en la corte del faraón; fue donado por el arzobispo Fernando de Aragón y se realizó en Bruselas a principios del siglo XVI.

33. TESORO

Portal gótico

Un muro, y su correspondiente portal gótico con dintel conopial, antepuesto al arco escarzano que sostenía el desaparecido coro, median entre la sacristía y la Sala del Tesoro.

Una vez en ella, contemple el excelente artesonado gótico mudéjar, de mediados del siglo XIV; su armadura aparece policromada con asuntos heráldicos, geométricos y figurativos.

Se reitera el blasón de Bernat d’Albió, canónigo fabriquero que lo mandó construir.

Platería litúrgica

En los armarios acristalados y enrejados se guardan diversos objetos de culto, en especial platería litúrgica. Cabe destacar la colección de cálices, mazas procesionales y báculos episcopales de los siglos XVIII al XIX, la urna para el Monumento de Jueves Santo, labrada por el platero tarraconense Gaspar Arandes Canals en 1682, las andas procesionales y la monumental custodia neogótica, obras barcelonesas del siglo XIX.

Las piezas más notables del Tesoro catedralicio desaparecieron durante la invasión napoleónica de 1811.

34. CAPILLA DEL CORPUS CHRISTI

Este recinto fue Antigua Aula Capitular; es de planta cuadrangular con bóveda de cañón apuntada, y fue edificada a inicios del siglo XIII.

La capilla

En el año 1330 el pavorde Guerau de Rocabertí ordenó derribar la testera y construir una capilla en forma de ábside poligonal dedicada al culto de la Eucaristía; desde entonces recibe el nombre de capilla del Corpus Christi. El relieve policromado de la clave representa a Cristo en Majestad mostrando la Sagrada Forma.

Con ocasión de esta ampliación sus muros fueron decorados con el asunto de la Anunciación y una serie de imágenes de santos y apóstoles tallados en piedra; son de la primera mitad del siglo XIV y conservan restos de policromía al igual que los reiterados emblemas del fundador.

Esta capilla alberga la Sala II del Museo Diocesano en la que se puede admirar el conjunto de tablas y retablos góticos manufacturados durante el siglo XV. Preside el ábside el retablo de la Virgen, procedente de Solivella, obra de Mateu Ortoneda, de inicios del siglo XV.

Retablos

El de San Pedro, originario de Vinaixa, del año 1420, se debe a Ramón de Mur. El retablo de Santiago procedente de Vallespinosa, está atribuido a Joan Mates y es de inicios del siglo XV.

Dos grandes tablas con escenas de la vida de Cristo, procedentes de Alcover, pintadas por Jaume Ferrer II en 1457. Hay también unas buenas muestras de platería litúrgica, como la cruz procesional de La Glorieta, de inicios del siglo XV, y notables relicarios: el de la Veracruz del arzobispo Sescomes, del siglo XIV, y los de san Juan y san Fructuoso.

En los reducidos ámbitos que conducen hacia la Sala Capitular actual, donde se ha instalado la Sala III del Museo, se exhiben diversas obras correspondientes a los siglos XVI al XIX. Del primer recinto conviene destacar, a su izquierda, dos expositores con piezas de platería labrada a finales del siglo XVIII.

Relicario de plata

En el muro izquierdo que flanquea la puerta, figura la tabla con el tema de la Natividad, del Maestro de Cabanyes, de inicios del siglo XVI.

Pase ahora a la siguiente sala donde puede contemplar, entre otras obras, el suntuoso relicario de plata donado por el canónigo Guillem Bertran y realizado en Valencia por Lope de Salazar entre 1478 y 1508; la cruz pectoral de oro y aljófares del arzobispo Pere de Cardona, obra del siglo XVI transformada en relicario, y la custodia de asiento modernista, realizada en 1922 según diseño del arquitecto Bernardí Martorell, ubicada en la hornacina mural de la derecha.

Las andas son una reproducción de la original, malograda en la Guerra Civil de 1936, y realizada en los talleres de Jordi Borràs i Fa, de Torredembarra (Tarragona).

35. SALA CAPITULAR

Es el aula donde se reúne el Cabildo con ocasión de la toma de posesión de nuevos canónigos.
Este recinto de planta rectangular, bóveda aristada dividida en tres tramos mediante arcos fajones carpaneles, cornisamento moldurado y claves de madera sobredorada, es de época barroca.

Museo Diocesano

Conforma la Sala III del Museo Diocesano y adorna su muro izquierdo con el tapiz de Las potestades, realizado en Arrás (Francia) en el siglo XV; en él se compendian las ideas del tratado de santo Tomás de Aquino sobre el Gobierno de los Príncipes.

Del muro derecho pende el paño mortuorio de Pedro Antonio de Aragón, bordado en Roma en el siglo XVII y procedente del Real Monasterio de Poblet.

Piezas de platería

En esta sala se exponen destacadas piezas de platería e imágenes barrocas del siglo XVIII como las de los santos Jerónimo y Onofre, obra de los hermanos Lluís y Francesc Bonifàs.

También se exponen la de san Miguel Arcángel, del escultor Antoni Pallàs, y un san Salvador o Niño Jesús triunfante, de autor desconocido.

36. CAPILLA DE SAN RAMÓN

Es de estilo gótico y se construyó a partir de 1520 a expensas del canónigo Joan Poblet.
El portal presenta arco conopial con boceles y tracería calada en su intradós.

Bóveda de crucería

El reducido primer tramo de la bóveda es de crucería y en las tres voluminosas claves, espléndidamente esculpidas y policromadas, figuran santa Catalina de Alejandría, el emblema del fundador, y san Juan Bautista.

La cabecera es gallonada mediante baquetones radiales recogidos por medias columnas suspendidas sobre el muro.

Lauda sepulcral

La imagen del titular es obra del escultor reusense Ramón Ferran, realizada en marmolina durante 1989 por encargo del arzobispo de Tarragona Ramón Torrella y Cascante fallecido en el 2004.

En el pavimento se encuentra su lauda sepulcral junto a la del fundador de la capilla.

37. CAPILLA DE SANTA MARÍA MAGDALENA

Estilo plateresco

Fue construida en el año 1536; es de estilo plateresco y con exuberante repertorio arquitectónico y ornamental.

Emblemas heráldicos

El intradós del arco toral y las pilastras laterales están profusamente decorados con grutescos a candelieri que también se observan en la crestería de la excelente reja. Se cubre con bóveda de cañón con adorno de casetones que cabalga sobre un friso de triglifos y metopas donde se alojan emblemas heráldicos.

El retablo

El retablo, pintado al óleo con secuencias de la vida de Santa María Magdalena, se atribuye a Francesc Olives y pudo haberlo realizado hacia 1536.

38. CAPILLA DE LA VIRGEN DE LA GUÍA

Es de estilo gótico y fueron sus promotores el canónigo Bertran de Montoliu y su hermano el vicealmirante Berenguer; así lo evidencia el escudo familiar que adorna la clave central de la bóveda de crucería.

En pie desde 1300

Se erigió en torno a 1300 para acoger la agigantada talla policromada de la titular que se aloja en la hornacina de la cabecera. La imagen es una de las más antiguas de la Catedral, conocida documental y vulgarmente como La Grossa.

Maderas de pino

Se talló entre los siglos XIII y XIV utilizando diversas maderas de pino enlenzadas con policromía original al temple, y repolicromada durante el Barroco. La mesa del altar reposa sobre un tambor de columna romana.

FRANCISCO PLAZA

El hombre más alto de su tiempo

Delante de la capilla de la Virgen de la Guía se encuentra el sepulcro del militar y capitán de caballos coraceros Francisco Plaza, «el hombre más alto de su tiempo», como se puede leer en la lápida. Medía más de 12 palmos que equivaldrían a una altura total de 2,34 m.

Nació en Milán en el año 1597, posiblemente en el seno de una familia originaria de la península Ibérica, ya que eran muchos los nobles, funcionarios o militares que durante el siglo XVI fueron a probar fortuna a Italia y se acabaron estableciendo y fundando una familia.

Carrera militar

A los quince años inició su carrera militar en la que sirvió durante treinta años en los tercios de Flandes y en Italia hasta que, en el año 1634, fue trasladado al Rosellón para formar parte del ejército de Felipe IV.

Según la documentación que se conserva de esta época, en el año 1637 se encuentra en Caldes de Montbui y Badalona, donde él y sus soldados son acusados de cometer excesos contra el campesinado catalán.

Fortaleza de Salses en el Rosellón

En 1639 participa activamente en la ofensiva militar para recuperar la fortaleza de Salses en el Rosellón. Cayó prisionero de los franceses pero en 1640 fue liberado al ser intercambiado por un teniente de artillería francés.

Es durante este año, con el estallido de la revuelta campesina de los Segadores, cuando se incorpora al ejército del marqués de Los Vélez, participando en las acciones de represión contra Cataluña. En el año 1641 fue malherido en la batalla de Montjuïc, donde Los Vélez fue derrotado por el ejército catalano-francés.

En su retirada, Francisco Plaza fue rápidamente trasladado a Tarragona, donde murió el día 3 de febrero como consecuencia de las heridas recibidas en combate.

Fue enterrado en la Catedral de Tarragona el día 5 de febrero, habiendo adquirido la condición de noble ya que era caballero de la orden de Santiago.

Gracias a la tecnología de la realidad aumentada podemos ver una recreación de Francisco Plaza y comprobar su altura.

39. CAPILLA DE LA VIRGEN DEL CLAUSTRO

Fue construida entre los siglos XVI y XVII. Tras acceder, puede observar los sepulcros del arzobispo Antonio de Echanove y Zaldívar, que ocupó la sede tarraconense entre 1825 y 1854, y el de Vicenç Falconer, médico de Cabildo catedral fallecido en 1693.
El retablo, de alabastro y piedra de Santa Tecla, lo labraron Bernat y Josep Verderol durante 1852. En el camarín se venera la imagen de la Virgen del Claustro, talla de madera policromada de los siglos XIII o XIV.
A su izquierda puede contemplar un cuadro con el tema de la Anunciación, pintado por el tarraconense Miquel Fluixenc y Trill.
Las restantes pinturas representan la Aparición de la Virgen a San Francisco de Paula, y la Aparición de la Virgen a San Felipe Neri, datables entre los siglos XVII y XVIII.

40. CAPILLA DE SAN SALVADOR

Capilla renacentista erigida a instancia de Nicolau Albanell y su esposa Ángela Trillo. La licencia para su construcción la otorgó el Cabildo en 1533 y fue bendecida el 11 de abril de 1535.

Piedra calcárea

Es una construcción de piedra calcárea, amplia y diáfana, que sigue muy de cerca las trazas más elementales del Renacimiento, presentes en la generosa bóveda de cañón con adorno de casetones que apea sobre un friso de triglifos y metopas.

El altar lo hizo construir el beneficiado Pere Mir en 1537. El retablo en alto relieve del Bautismo de Jesús, que preside el frontal, es obra de Vicenç Roig y Besora realizado hacia 1835 en madera de pino estucada en blanco. Suple a otro dedicado a Santa María de la Esperanza que se colocó en 1537.

41. CAPILLA DE LA VIRGEN DE LAS NIEVES

Capilla gótica edificada hacia 1414 por Pere de Vallfogona y Guillem de la Mota, a expensas de Pere Poch, ciudadano de Tarragona.
Destaca su portal moldurado exornado de cardina en el trasdós, el reducido tramo inicial con bóveda de crucería y tres claves historiadas: Santa Tecla, en al arco toral, la Tau del Cabildo en la primera bóveda, y la Virgen con el Niño Jesús en la segunda; resalta también la ornamentada cabecera de nervios radiales flanqueados por crochet.
Se venera un cuadro al óleo de la Virgen de las Nieves, o de la Buena Nueva, pintado entre los siglos XVIII y XIX, de autor desconocido. La verja la forjó Vidal Gassia, herrero de Tarragona.

42. ANTIGUO REFECTORIO DE CANÓNIGOS

Catedral de Tarragona - 42. Antiguo refectorio de los Canónigos

Bóveda de cañón

La visita finaliza por el tramo septentrional del antiguo refectorio canonical. Fue erigido en el siglo XII con bóveda de cañón apuntada; su cabecera muestra todavía parte del muro romano construido durante el siglo I d.C. según la técnica del opus quadratum y en isodomo.

Sala I del Museo Diocesano

Las perforaciones de los sillares evidencian que estuvo recubierto de mármol, práctica habitual en los monumentos importantes del Imperio. Este ámbito alberga la Sala I del Museo Diocesano.

Acoge una selecta muestra de obras de arte desde la época romana hasta el siglo XV, procedente de la Catedral y de diversos lugares de la archidiócesis tarraconense.

Cabe destacar la estela funeraria del auriga Eutyches, del siglo II d.C., el arco árabe de alabastro con restos de policromía, datado el año 960, el conjunto de imágenes de la Virgen, tallas románicas de transición de los siglos XII al XIV, o la cruz de guión del siglo XIII, de cobre sobredorado.

Sobre el dintel de la puerta de acceso a la sala se puede contemplar un tapiz de la Historia de Sansón con la escena en que derriba el templo de los filisteos; fue tejido en Bruselas durante el siglo XVII.

TEMENOS

Los trabajos arqueológicos y la intervención arquitectónica realizados entre los años 2000 y 2003, permitieron sacar a la luz una parte significativa del temenos, el muro porticado que rodeaba el recinto de culto imperial datado en el s. I d.C.
Situado en el lado norte del actual claustro, este muro está formado por grandes sillares de piedra y contaba con toda una serie de ventanas (fenestrase) destinadas a iluminar el interior del porticado. La cara que daría a la gran plaza estaba decorada con grandes placas de mármol (los encajes todavía son visibles en el muro conservado dentro del Museo Diocesano) mientras que la cara que daba al exterior se dejó con los sillares a la vista.
Posteriormente, en el s. XII se integra dentro de la construcción de la Catedral, dando lugar a una gran sala que todavía conserva las arcadas y donde podemos apreciar una de las fenestrase convertida en una puerta tapiada al construir la galería del claustro.

TAPICES

Destaca el tapiz denominado de las Potestas o de “La Buena Vida”, tejido en el siglo XV en los talleres de Arrás (Francia), de grandes dimensiones (4,65 x 10,65 m), donación del arzobispo Gonzalo Fernández de Heredia al final del siglo XV.

Un fragmento de un tapiz flamenco de inicios del siglo XV continúa la colección, que se completa con los dos tapices de la Historia de José donados por el arzobispo Alfons d’Aragó a inicios del siglo XVI (realizados en Bruselas en el siglo XV). El cardenal Gaspar Cervantes de Gaete hizo donación en su testamento (1575) de diversas series: los cuatro tapices llamados “de verduras” (realizados en Enghien o Oudenaarde, Países Bajos, en el siglo XVI), los tres tapices de la Serie de David (ralizados en Bruselas en el siglo XVI), los ocho tapices de la serie de Tobías (realizados en Bruselas en el siglo XVI), y los cinco tapices de la serie de Sansón (realizados en Bruselas en el siglo XVII).

El canónigo Diego Girón de Rebolledo hizo donación en su testamento (1682) de los ocho tapices de la serie de Ciro el Grande (realizados en Bruselas en el siglo XVII), de los diez tapices de la serie de los Proverbios (realizados en Bruselas en el siglo XVII) y de los ocho tapices de la serie de Mujeres Célebres (realizados en Bruselas en el siglo XVII).

Algunos de los tapices de estas dos últimas series se inspiran en cartones de Jacob Jordaens. Se completa la colección con dos reposteros de los siglos XVI y XVIII y con el paño mortuorio bordado de Pere Anton d’Aragó (realizado en Roma en el siglo XVII) procedente del monasterio de Poblet.

SANTA TECLA LA VIEJA

Situada en el ángulo extremo de la parte oriental de la Catedral, tiene ante sí un jardín que fue el antiguo cementerio.

Se construyó en la primera mitad del siglo XIII.

En su interior, en un arcosolio practicado en el muro de evangelio, se encuentra una sepultura de mármol blanco que se supone que pertenece al arzobispo Bernat d’Olivella (+1287).

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